black bubbles 

Stevie Dix, Irma Álvarez-Laviada, Dasha Shishkin, Fabio Viscogliosi, Felix Treadwell, Richie Culver - L21 

de las burbujas a la espuma


“Durante el lapso de vida de la burbuja su creador estuvo fuera de sí, como si la consistencia de la pompa hubiera dependido de que permaneciera envuelta en una atención que volara afuera con ella.”1


Peter Sloterdijk comienza su teoría de las esferas describiendo un grabado del siglo XIX2. En él, un niño hace pompas de jabón y las sigue con la mirada completamente absorto en ellas mientras se elevan en el vacío. Es compleja la relación entre el creador y su creación pasajera, el niño y sus pompas: cómo aquel sale de sí mismo para acompañarlas en su viaje hasta que, finalmente, estallan. En otras palabras, “mientras las burbujas se mueven en el espacio su creador está verdaderamente fuera de sí: junto a ellas y en ellas.”3


          

Una burbuja es una superficie cerrada en sí misma, pero susceptible de estallar en cualquier momento abriéndose al afuera y, sobre todo, susceptible también de hallar en el camino a otras burbujas, de formar comunidades temporales y efímeras, de con-formar espumas. Y ello de manera espontánea e imparable… como la espuma del mar en una ola, compuesta de pequeñas burbujas que se buscan, se encuentran y mantienen juntas un instante para luego volver a dispersarse. Así es posible formar comunidades o, simplemente, desaparecer en la inmensidad del mar.


La exposición colectiva “Black Bubbles” es un buen ejemplo de estas condensaciones espontáneas de diferentes burbujas, una comunidad temporal formada en una sala de exposiciones, pero que luego se dispersará... La compone una selección de trabajos en papel de Stevie Dix (1990, Genk), Irma Alvárez, Laviada (1978, Gijón), Dasha Shishkin (1977, Moscú), Fabio Viscogliosi (1965, Oullins), Richie Culver (1979, Withernsea) y Felix Treadwell (1992, Maidstone). Delimitados en sus marcos negros, los trabajos de estos artistas forman una espuma. Pero, al mismo tiempo, cada una de estas burbujas conserva su individualidad y cuenta su propia historia: desde las figuras en blanco y negro de Shishkin hasta los personajes de Fabio Viscogliosi y Felix Treadwell; desde las geometrías de Álvarez Laviada hasta las texturas coloridas en los estudios de Stevie Dix, pasando por el humor desenfadado de los statements de Culver. Una espuma, en definitiva, que sube por las paredes de la pequeña sala y se hace densa, concentrándose, antes de dispersarse una vez más.




1 Sloterdijk, Peter. Esferas I. Madrid: Siruela. 2014. Pág. 27.
2 Bubbles, grabado a media tinta de G. H. Every, 1887.
3 Sloterdijk, Peter. Op. Cit. Pág. 28.
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Esmeralda Gómez Galera








Fotografías:Natasha Lebedeva, cortesía de L21.